Un exhaustivo reporte internacional de movilidad publicado en marzo de 2026 revela datos sorprendentes sobre cómo nos movemos los argentinos. Mientras que en gran parte del mundo el automóvil es el rey absoluto, en Argentina el hábito de caminar se posiciona como la opción preferida de desplazamiento, superando incluso la dependencia emocional del vehículo particular que se observa en países como Estados Unidos o Francia.
El estudio "The Ipsos Mobility Report", que relevó la opinión de adultos en 31 países entre noviembre y diciembre de 2025, indica que en nuestro país la accesibilidad al transporte público en Argentina es percibida de forma mucho más positiva que en el promedio global. Esta mayor facilidad de acceso explica, en parte, por qué solo una minoría de los argentinos considera que sería "imposible" vivir sin un auto, situándonos en el grupo de países con menor dependencia forzada del vehículo privado.
Si bien nos gusta caminar, la preocupación por lo que pasa en la calle es real. El informe destaca que el 79% de los encuestados en Argentina apoya la implementación de leyes de tráfico más estrictas para mejorar la seguridad vial. Este número es significativamente superior al promedio mundial y refleja una demanda social clara por un entorno urbano más ordenado y seguro. En este sentido, hay un consenso casi total sobre quién debe tener la prioridad en la ciudad: El 81% de los argentinos está a favor de priorizar a los peatones sobre los autos en zonas comerciales locales. Existe un respaldo del 74% para la creación y uso de carriles exclusivos para bicicletas. El 65% de los consultados prefiere caminar o usar la bici para mantenerse activo, lo que refuerza la identidad de nuestras ciudades como espacios de movilidad activa.
¿Qué pasa con las nuevas tecnologías? A diferencia de mercados como China, donde el entusiasmo por los vehículos eléctricos y autónomos es masivo, en Argentina todavía prima la cautela. Solo el 39% de los locales dice que le atrae conducir un vehículo eléctrico, y existe una resistencia marcada hacia los autos autónomos. De hecho, el saldo de confianza hacia los autos que se conducen solos es negativo (-14%), lo que demuestra que todavía confiamos más en nuestras propias manos al volante o en el chofer del colectivo que en un algoritmo.
En cuanto a la infraestructura, el 50% de los argentinos apoyaría la introducción de tarifas por congestión (peajes urbanos) si eso ayuda a promover hábitos de transporte más sostenibles. Este dato es clave para las futuras gestiones municipales, ya que sugiere que el usuario está dispuesto a aceptar cambios restrictivos si el beneficio es una ciudad más limpia y fluida.

Comentarios
Publicar un comentario