La escalada de violencia expone la profunda Interna Camioneros y las fracturas en el clan Moyano

El gremio, clave para la logística argentina (responsable del 94% del total de cargas), está experimentando una virulenta Interna Camioneros que combina violencia física, una investigación judicial y la fractura del histórico liderazgo familiar.

El quiebre dentro del sindicato escaló a la violencia el pasado sábado 9 de noviembre de 2025, durante un torneo de fútbol en el estadio de Argentino de Merlo. Dos facciones se enfrentaron en una "batalla campal" que incluyó golpes y patadas.

Los videos que circularon ampliamente en redes sociales mostraban a afiliados peleando, con mensajes de apoyo diferenciados: un sector respaldaba a Pablo Moyano (hijo de Hugo y líder de la rama de cargas) y otro a Marcelo "Feucho" Aparicio (un disidente, cercano a Hugo pero en tensión con Pablo). El incidente obligó a suspender el partido y a la intervención policial

La violenta disputa es solo el síntoma de problemas mucho más profundos que marcan el "ocaso del clan Moyano". El conflicto se cimienta en dos pilares: el económico-judicial y la lucha por el control sucesorio.

El Frente Judicial por Presunto Fraude: La Justicia investiga un presunto fraude de 10 millones de dólares (US$10 millones) en fondos pertenecientes tanto al sindicato como a su obra social (OSECAC). Las acusaciones de irregularidades en pagos generaron atrasos y un fuerte descontento en la base de 300.000 afiliados.

La Fractura Familiar y la Lucha de Poder: Hugo Moyano (81 años) mantiene su influencia histórica. Sin embargo, sus hijos, Pablo y Jerónimo (este último en la rama de residuos), compiten abiertamente por el poder operativo. Las fuentes sindicales hablan de una "rebelión" de sectores contra el liderazgo familiar, acusando nepotismo y mal manejo financiero. La facción leal a Hugo choca con la que respalda a Pablo, quien busca mayor control.  

El conflicto no solo es interno; se agrava por el contexto económico, que incluye la caída del consumo y la presión por las tarifas logísticas


Aunque al 11 de noviembre de 2025 no hay un paro inminente, la escalada de violencia y la inestabilidad en el gremio, sumadas a la posibilidad de una intervención judicial , podrían afectar seriamente rutas clave y, por consiguiente, impactar en los precios de los productos transportados. Es un conflicto que el Ministerio de Trabajo debe observar de cerca.



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